¿Cómo lo hago, profe? De la pregunta al sentido: mediación docente y resignificación del aprendizaje.

Eje 2 - Reflexiones en torno a la educación con tecnologías en las Ciencias Biológicas.

Jorgelina Antonia SimÓn (jorgelinasimon13@gmail.com)
Jose Picot (josepicot@vet.unne.edu.ar)
Horacio Ariel Koslowski (horacio.koslowski@vet.unne.edu.ar)

Facultad de Ciencias Veterinarias - UNNE

Poster digital

En el marco del dictado de los espacios curriculares "Introducción a las Ciencias Básicas-Módulo Matemática" y "Bioestadística", ambos correspondientes al primer año de la carrera de Ciencias Veterinarias - UNNE, venimos implementando una serie de propuestas que buscan fomentar el trabajo autónomo de los estudiantes, integrando herramientas digitales, materiales de apoyo diversos y espacios virtuales de acompañamiento. A través del aula virtual institucional, se pone a disposición de los alumnos una amplia variedad de recursos: clases teóricas en formato audiovisual y PDF, guías de trabajos prácticos con sus respectivas resoluciones para facilitar la autoevaluación, bibliografía específica, foros de consulta asincrónicos, modelos de prácticas para exámenes y materiales explicativos complementarios. Sin embargo, a pesar de esta abundancia de insumos, es frecuente que los estudiantes, al enfrentarse a una actividad evaluativa o a consignas que demandan análisis e interpretación (como seminarios, informes o exámenes integradores) expresen una dificultad recurrente: no saben por dónde empezar ni cómo abordar la tarea. En esas instancias, emerge una pregunta habitual dirigida al docente: “¿Cómo lo hago, profe?”. Este interrogante nos interpela profundamente, ya que evidencia que la enseñanza no puede reducirse a la transmisión de contenidos o a la simple provisión de materiales. La mediación docente se vuelve imprescindible para generar procesos genuinos de resignificación del aprendizaje, tal como plantean ciertos autores quienes proponen una pedagogía centrada en la problematización del conocimiento y la concientización crítica, desde la noción de zona de desarrollo próximo, en la cual la interacción con otros (especialmente con el docente) posibilita aprendizajes significativos. Siguiendo esta línea, entendemos que el aprendizaje se activa y resignifica cuando el estudiante debe enfrentar un problema real, una consigna que lo obliga a articular saberes previos, habilidades cognitivas y recursos disponibles. Es en este momento cuando el rol del docente como mediador didáctico cobra relevancia: no como quien da respuestas cerradas, sino como quien guía, habilita preguntas, sugiere caminos y promueve el pensamiento crítico. Esta mediación no ocurre en solitario, sino en una trama relacional en la que también intervienen los pares, a través del intercambio, la cooperación y el debate. La experiencia docente en estas materias evidencia que la mera disponibilidad de contenidos no garantiza su apropiación, el sentido del saber se construye en la acción, y el conocimiento no es una acumulación de datos, sino una herramienta para interpretar, decidir y transformar. Este trabajo se propone compartir una experiencia concreta donde el aula virtual, los materiales didácticos y, especialmente, el rol mediador del docente, se articulan para acompañar a los estudiantes en el proceso de dar sentido a su aprendizaje.