El avance de la educación mediada por tecnologías en el nivel superior ha impulsado en los últimos años múltiples procesos de adecuación institucional. En este marco, la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), a través de la iniciativa “Hacia la Bimodalidad”, promovió en 2024 una convocatoria para acompañar y fortalecer la virtualización de asignaturas de grado en todas sus unidades académicas. En respuesta a esta propuesta, la Facultad de Ciencias Económicas desarrolló e implementó el proyecto académico “Implementación de la bimodalidad”, con el objetivo de generar condiciones institucionales, pedagógicas y tecnológicas que permitieran a docentes de quinto año diseñar y presentar proyectos de virtualización de sus espacios curriculares.
El proyecto contempló diversas acciones articuladas entre el equipo de gestión de la Facultad, la coordinación pedagógica, la referente institucional ante UNNE Virtual y los equipos docentes de las asignaturas involucradas. A lo largo del primer semestre de 2024, se llevaron a cabo reuniones preparatorias, encuentros con directores de carrera, talleres colaborativos y tutorías individuales, en las que se abordaron aspectos normativos, pedagógicos y técnicos necesarios para la elaboración de propuestas bimodales. Uno de los principales resultados fue la formulación y presentación efectiva de proyectos por parte de cátedras de las cinco carreras de grado de la Facultad, lo que significó un avance significativo en la instalación de la cultura bimodal como parte del quehacer académico.
Las experiencias recogidas permitieron identificar tanto avances como desafíos. Entre los primeros, se destaca el compromiso docente, la apropiación progresiva de herramientas digitales y el fortalecimiento del trabajo interdisciplinario. Entre los desafíos, se evidenció la necesidad de ampliar las instancias de formación específicas, acompañar procesos de reconversión didáctica y mejorar la infraestructura y el soporte tecnológico, especialmente para garantizar la equidad en el acceso y la participación de los estudiantes. Además, se puso en valor la importancia de sostener espacios institucionales que favorezcan el intercambio y la reflexión pedagógica en torno a las prácticas docentes en entornos híbridos.
En suma, la implementación de este proyecto permitió avanzar hacia un modelo educativo más flexible, centrado en el estudiante y sensible a las transformaciones del contexto. A su vez, consolidó una línea de trabajo institucional en torno a la bimodalidad, con proyecciones hacia futuras convocatorias, mejoras en la formación docente y nuevas propuestas de innovación educativa. Esta experiencia representa un paso concreto hacia la consolidación de una universidad pública comprometida con la calidad, la inclusión y la adecuación pedagógica a los nuevos escenarios del conocimiento.