La metodología de clase invertida (flipped classroom) se presenta como una
alternativa pedagógica eficaz para promover el aprendizaje significativo, especialmente en
temáticas complejas del área de las ciencias biológicas. Este trabajo describe una
experiencia didáctica con estudiantes de cuarto año de Bioquímica, centrada en el estudio
de las hormonas insulina y glucagón, su síntesis y mecanismos de acción, mediante el
enfoque de clase invertida.
La propuesta incluyó una videoclase diseñada especialmente sobre los
mecanismos moleculares de regulación de la glucemia por insulina y glucagón. Este
recurso, junto al material bibliográfico, permitió a los estudiantes abordar de forma
autónoma los contenidos conceptuales previos al encuentro sincrónico. En la clase
presencial, se desarrolló una actividad integradora basada en la construcción de
maquetas tridimensionales que representaban los procesos de síntesis y acción
hormonal, utilizando diversos materiales didácticos y estrategias creativas. Luego, los
estudiantes expusieron sus producciones ante sus compañeros, promoviendo la reflexión
colaborativa, la argumentación científica y el aprendizaje entre pares.
Esta metodología optimizó el uso del tiempo presencial, orientándolo a la
aplicación, el análisis y la producción de conocimientos, lo que favoreció una comprensión
más profunda de los procesos biológicos abordados. Además, se evidenció un desarrollo
de competencias transversales como la comunicación oral, el trabajo en equipo, la
planificación conjunta y la resolución creativa de problemas. La socialización de las
maquetas potenció la capacidad de síntesis y el uso del lenguaje científico, fortaleciendo
también la motivación y la participación activa del estudiantado.
Desde una percepción docente subjetiva, se observó una actitud entusiasta y
comprometida de los estudiantes, quienes se animaron a exponer, preguntar y trabajar
frente a sus profesores y compañeros. Esta disposición evidenció un clima de confianza y
responsabilidad compartida. Finalmente, una encuesta sencilla aplicada a los
participantes arrojó resultados altamente positivos, reforzando la valoración favorable de
la propuesta.
En conclusión, esta experiencia muestra que la clase invertida, apoyada en
recursos tecnológicos y estrategias de aprendizaje activo, no solo mejora la comprensión
conceptual de temas complejos, sino que también cataliza un aprendizaje significativo. A
su vez, promueve el desarrollo integral de habilidades clave para la formación académica
y profesional, especialmente en contextos mediados por tecnologías, donde el rol docente
se redefine como facilitador de experiencias más autónomas, participativas y
transformadoras.