Estrategia Bimodal en la Formación de Estudiantes de Kinesiología de la UNNE

Eje 8 - Reflexiones en torno a la educación con tecnologías en las Ciencias de la Salud.

Dina Pilipczuk (dinaxia@hotmail.com)
Maria Cecilia Bangher (mcbangher@med.unne.edu.ar)
Nancy Simona Sendra (sendranan.ns@gmail.com)

Facultad de Medicina.Carrera de Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría. Universidad Nacional del Nordeste.

Trabajo Extendido: Investigaciones

Resumen:
Las asignaturas Clínica Kinésica Quirúrgica 2 (CKQ2) y Clínica Kinésica Médica 2 (CKM2) de la Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría de la UNNE, se desarrollan de forma integrada desde 2017, compartiendo espacios de práctica clínica hospitalaria y un Aula Virtual (AV) común en la Plataforma Institucional (CVM). Son asignaturas troncales, que adhieren a la iniciativa de la UNNE que busca consolidar un modelo educativo más flexible, accesible y adaptado a las nuevas demandas del siglo XXI a través del dictado bimodal.
El equipo docente se propuso analizar si el diseño pedagógico bimodal favorece efectivamente la integración entre las actividades en el entorno virtual de aprendizaje (EVA) y la práctica, potenciando el desarrollo de competencias clínicas. Para ello, se desarrolló una investigación descriptiva y cuantitativa, de corte transversal, con estudiantes que cursaron durante el período lectivo 2025. Se utilizaron registros de participación en el AV, evaluaciones prácticas (listas de cotejo y Pre-ECOE) y encuestas de satisfacción estudiantil.
Las actividades virtuales incluyeron propuestas específicas para cada asignatura y contenidos integrados comunes, con una planificación intencionada para acompañar las prácticas clínicas realizadas en hospitales de Chaco, Corrientes y el Servicio Universitario de Kinesiología. Se diseñaron 10 actividades para CKQ2, 6 para CKM2 y 7 integradas (una de carácter híbrido).
De 110 estudiantes, 95 respondieron la encuesta. El 66,3% valoró positivamente la modalidad virtual (20% excelente, 46,3% buena), aunque un 38,9% manifestó dificultades. Un 71,6% consideró que los recursos digitales complementaron adecuadamente las prácticas clínicas. El diseño de actividades fue percibido como útil por un 87,4%, mientras que la retroalimentación recibida fue valorada como clara y útil por el 62,1%. La motivación y participación activa en el AV mostró niveles variables: solo un 21,1% participó plenamente, lo que señala la necesidad de reforzar estrategias de implicación estudiantil.
Las preferencias de los estudiantes destacaron la presencialidad física para clases teóricas (68,4%) y una valoración positiva de experiencias híbridas, aunque escasas. Se observó una distribución equilibrada entre quienes prefieren actividades individuales (49,5%) y combinadas (47,3%).
Los resultados sugieren que la modalidad bimodal, cuando está planificada con criterios pedagógicos claros e integradores, favorece el desarrollo de competencias clínicas, promueve la autonomía y fortalece el aprendizaje significativo. No obstante, se identificaron desafíos vinculados a la motivación sostenida en los entornos virtuales, la diversidad en las trayectorias estudiantiles y la necesidad de ampliar experiencias híbridas.
Este estudio aporta evidencia relevante para la mejora continua de las estrategias educativas en Ciencias de la Salud, reafirmando la importancia de propuestas didácticas flexibles, contextualizadas y centradas en el estudiante, que articulen lo mejor de la presencialidad y la virtualidad.
Palabras clave: bimodalidad – integración teoría-práctica