USO DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL GENERATIVA COMO HERRAMIENTA PARA LA INNOVACIÓN DIDÁCTICA Y EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO, EN LA CARRERA DE BIOQUIMICA

Eje 8 - Reflexiones en torno a la educación con tecnologías en las Ciencias de la Salud.

Maria De Los Angeles Lopez (mangeleslopez17@gmail.com)
María Viviana Bojanich (vivianabojanich@gmail.com)
María Cecilia Castro (ceciliacastro@exa.unne.edu.ar)

Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura, Universidad Nacional del Nordeste

Poster digital

INTRODUCCIÓN
La incorporación de tecnologías digitales en la enseñanza universitaria plantea desafíos y oportunidades, particularmente en el campo de las Ciencias de la Salud, donde teoría y práctica convergen de manera compleja. En este contexto, las herramientas de Inteligencia Artificial Generativa (IAG) se presentan como recursos innovadores para transformar los ambientes de aprendizaje, permitiendo el diseño de propuestas educativas más personalizadas, colaborativas y significativas. La capacidad de estas tecnologías para procesar lenguaje natural y generar contenidos abre nuevas posibilidades para el desarrollo de actividades didácticas centradas en la resolución de problemas. El uso pedagógico de la IA demanda, sin embargo, una alfabetización digital docente que incluya el dominio en la formulación de instrucciones precisas (“prompts”), entendidas como un nuevo tipo de competencia pedagógica.
OBJETIVO
Compartir una experiencia de integración de IAG como herramienta de apoyo para el diseño de situaciones problemáticas, utilizadas en actividades de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) en la carrera de Bioquímica.
DESARROLLO
En el marco de la asignatura Microbiología General, y empleando la metodología de ABP, se implementaron actividades grupales en las que los estudiantes debían resolver casos clínicos y situaciones simuladas vinculadas a contenidos disciplinares. Estas actividades fueron elaboradas con la asistencia de ChatGPT, mediante la formulación de “prompts” orientados a construir escenarios realistas, contextualizados y desafiantes. Las propuestas fueron revisadas críticamente por el equipo docente, asegurando su adecuación didáctica. Los prompts fueron refinados hasta obtener las respuestas más apropiadas. La experiencia permitió agilizar el proceso de diseño, diversificar los casos trabajados y fortalecer el enfoque centrado en el estudiante. Además, promovió la reflexión docente sobre el uso estratégico y ético de la tecnología.
CONCLUSIÓN
Incorporar la IAG en la enseñanza requiere desarrollar una mirada crítica y creativa sobre su uso. Aprender a construir y perfeccionar “prompts” adecuados se vuelve clave para aprovechar su potencial pedagógico. Este proceso no reemplaza la labor docente, pero sí amplifica las posibilidades de innovación y mejora continua. Educar con estas herramientas implica también formar a los estudiantes como usuarios reflexivos y responsables de las tecnologías emergentes, preparándolos para los desafíos del presente y del futuro.